Sor Berit

Sor Berit es la monja catalana del convento. Roser Más Selles, nació en Vic, provincia de Barcelona, en 1973, y creció en el seno de una familia numerosa y profundamente católica. Su infancia y juventud estuvieron marcadas por los estudios, el deporte, los campamentos, los cantos y las danzas tradicionales de su tierra natal, siempre acompañada de un fuerte sentido de unión familiar. Conserva, además, amistades nacidas en aquella etapa y vinculadas a los primeros pasos de su vocación religiosa.

Descubrió la llamada de Dios a los 19 años, durante una Adoración Nocturna al Santísimo. Siete meses después de aquella experiencia, ingresó como postulante en una congregación de vida activa, a la que perteneció durante veinticinco años.

Durante ese tiempo, ejerció como profesora de instituto, impartiendo asignaturas de ciencias sociales, letras y matemáticas. Destacó por su dedicación a la formación de los jóvenes y fue muy apreciada tanto por sus alumnos como por sus compañeros.

En 2018, tras un prolongado proceso de discernimiento y por motivos personales relacionados también con su congregación, solicitó un año de ausencia para profundizar en aquello que Dios le pedía. Fue entonces cuando conoció providencialmente a las Hermanas Clarisas de Belorado. Tras pasar un tiempo en el monasterio, comprendió con claridad que Dios la llamaba a dejar la forma de vida religiosa que había llevado hasta entonces, para entregarse plenamente a Él al estilo de san Francisco y santa Clara, dentro de aquella comunidad concreta que sentía como un auténtico regalo de Dios. Tomó el hábito de la Orden en enero de 2020 y realizó su Profesión Solemne el 11 de agosto de 2023.

Sor Berit es una hermana trabajadora, generosa y siempre dispuesta a servir a la comunidad. Destaca por su gran capacidad de entrega, su energía y su constante disponibilidad para ayudar en todo lo necesario.

Santa María del Chicu

La comunidad de clarisas de Belorado atraviesa en los últimos meses un escenario de fuerte presión administrativa y normativa que ha afectado directamente a su actividad económica y organizativa. Diversas limitaciones —como la denegación de la licencia de núcleo zoológico, la imposibilidad de participar en eventos gastronómicos divulgativos, la intervención de cuentas bancarias y varias acciones judiciales— han reducido notablemente su margen de actuación.

A ello se suma la no renovación del registro sanitario, que ha paralizado la elaboración de sus chocolates, uno de los productos más representativos de su trabajo y una fuente clave de ingresos.

Frente a estas restricciones, la comunidad sostiene su voluntad de mantener una identidad activa y emprendedora. Según distintas voces cercanas, las religiosas reivindican su trayectoria como mujeres con iniciativa, alejadas de una visión pasiva de la vida conventual.

En este contexto, han impulsado nuevas vías para sostener su actividad. Han optado por el alquiler de un hotel por 1.600 euros mensuales y la compra de un terreno destinado al cuidado y cría de animales. Entre sus objetivos se incluye el adiestramiento de perros para mujeres en situación de violencia y la formación de perros guía para personas vulnerables.

Aunque recalcan que no abandonan Belorado, explican que estas iniciativas responden a una necesidad temporal derivada de su situación económica y legal, que les obliga a buscar alternativas fuera de su comunidad habitual.

De esta reubicación surge el proyecto “Santa María del Chicu”, un restaurante de clausura que se instalará en el hotel La Ribera del Chicu, en Arriondas (Asturias). Allí prevén retomar parte de su actividad gastronómica, incluida la producción de chocolate, en un entorno normativo más favorable.

El plan contempla compatibilizar la vida religiosa con la actividad hostelera: tres monjas residirán en el edificio, la cocina estará a su cargo y el servicio será atendido por personal externo, manteniendo así el régimen de clausura.

La propuesta combina cocina asturiana y recetas propias de la orden, con el chocolate como elemento central. Las religiosas lo presentan no como una retirada, sino como una forma de continuidad y adaptación para preservar su proyecto de vida y trabajo.

Marzo / 2025

Campaña Salvemos a las monjas

La comunidad ha activado una campaña de microdonaciones en www.salvemosalasmonjas.com, pensada para que cualquier persona pueda ayudar de forma sencilla y segura a una comunidad religiosa en una situación crítica.

Se trata de unas monjas con casi 700 años de historia, presentes desde 1349, cuya vida ha estado marcada por la clausura, el trabajo y una tradición espiritual que forma parte del patrimonio religioso.

En la actualidad afrontan un escenario muy complicado: tras mantener su forma de vida y su postura frente a la Iglesia Conciliar, han pasado por numerosos procesos judiciales, desahucios, querellas y una fuerte presión mediática. El 12 de marzo de 2026 está previsto su desalojo del monasterio en el que han vivido casi siete siglos.

A pesar de ello, han impulsado iniciativas para sostenerse: elaboración de chocolate y repostería artesanal, restaurante de clausura, horticultura, cuidado de animales, trabajos de corral y programas de apadrinamiento de árboles y gallinas.

El principal problema es el futuro de la comunidad. Existe el riesgo de dispersión tras toda una vida en común, además de la necesidad de cubrir deudas, gastos judiciales, posibles costes de traslado y la adaptación a un nuevo espacio donde continuar su vida religiosa.

Cualquier ayuda, por pequeña que sea, contribuye a preservar su continuidad, su forma de vida y un legado de casi siete siglos.